viernes, 13 de junio de 2008

Científicos israelíes logran germinar la semilla de una palmera de hace 2.000 años


La semilla fue encontrada hace unos 40 años en Masada, una fortaleza donde un grupo de judíos se suicidó para no ser capturado por los invasores romanos

Científicos israelíes confirmaron que semillas halladas en Masada (Israel), y que lograron germinar en 2005, tienen 2.000 años, reveló hoy jueves un estudio publicado en la revista Science.
Como corresponde, la palmera nacida de una de esas semillas recibió el nombre de "Matusalén", la persona más vieja mencionada en la Biblia.
La semilla fue encontrada hace unos 40 años en Masada, una fortaleza donde un grupo de judíos se suicidó para no ser capturado por los invasores romanos.
Bajo la vigilancia y el tratamiento de Elaine Solowey, de la Organización Médica Hadassh, en Jerusalén, la semilla comenzó a germinar en 2005 dando vida a una "palmera de dátiles judíos" que 26 meses después había crecido y llegado a una altura de 1,50 metros.
Según Sarah Sallon, directora del proyecto, la palmera de dátiles se encuentra sana, aunque sólo tiene manchas blancas en algunas de sus hojas.
"Antepasados"
Los científicos sospechaban que la palmera había germinado de la semilla más antigua que se tenga conocimiento, superando a una de loto de 1.300 años de antigüedad.
Esas sospechas se confirmaron cuando Markus Egli, coautor del informe, analizó otras dos semillas descubiertas en el mismo lugar así como fragmentos de la original todavía adheridos a las raíces de "Matusalén".
Su objetivo fueron los niveles de una forma de carbono que se encuentra en todos los seres vivientes y que sufre una decadencia a un ritmo predecible lo que permite determinar su edad.
El análisis demostró que, en efecto, la semilla tiene alrededor de 2.000 años, indicó Solowey.
Y, por cuanto Masada fue construida hace 2.044 años como palacio del rey Herodes y destruida un siglo después, es probable que los dátiles de los "antepasados" de Matusalén hayan proporcionado alimento a los judíos que se encontraban en la fortaleza, agregó.
El problema para los científicos ahora es determinar el género de la planta y eso se sabrá cuando haya llegado a una edad madura, más o menos en 2010.
Si produce frutos, se le rebautizará con el nombre de "señora Matusalén", indicó Sallon.

jueves, 12 de junio de 2008

El cambio climático redibuja el mapa de África

El presidente de Sudáfrica presenta una publicación realizada por el PNUMA que documenta con más de 300 imágenes de satélite el retroceso de los glaciares de Uganda, la evaporación del lago Chad o la deforestación en Congo, Madagascar, Sudáfrica y Sudán





El presidente sudafricano, Thabo Mbeki, presentó ayer un nuevo Atlas de África ante la Conferencia Ministerial Africana del Medioambiente (AMCEN, en inglés) reunida en Johannesburgo desde el pasado día 7 de junio. Cientos de imágenes fotográficas documentan los drásticos cambios que se han producido en el paisaje africano por el cambio climático.
La publicación, de casi 400 páginas, registra el cambiante paisaje medioambiental de África, desde el importante retroceso en de los glaciares en las montañas Rwenzori de Uganda a la pérdida de la vegetación de fynbos (arbustos finos, en lengua afrikaans) que crece solamente en la zona del Cabo en Sudáfrica.
El Atlas, realizado para la AMCEN por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), subraya cómo el desarrollo, el crecimiento de la población, el cambio climático y, en algunos casos, los conflictos, están impactando en los recursos naturales de la región.
Cambios drásticos en tres décadas
El libro, titulado África: el Atlas de Nuestro Cambiante Medio Ambiente, cuenta con más de 300 imágenes tomadas desde satélites de más de 100 localidades en todos los países africanos. El antes y el después que muestran estas fotografías, algunas de ellas tomadas con 35 años de diferencia, ofrecen instantáneas impactantes de la transformación del medio ambiente local en todo el continente.
Además de los cambios bien conocidos, como los glaciares del Kilimajaro que están desapareciendo, la evaporación del lago Chad y la disminución del nivel del agua en el lago Victoria, el Atlas presenta, por primera vez, imágenes de cambios y desafíos medioambientales nuevos o menos conocidos.
Entre otros desastres medioambientales, la publicación menciona la deforestación acelerada debido a la expansión de la red de carreteras en el norte de la República Democrática del Congo desde 1975. Las nuevas carreteras llevarán incluso más tráfico a esa zona de selva tropical biológicamente rica y aumentará por consiguiente el comercio en bushmeat, carne de animales salvajes cazados furtivamente.
Subraya también la desaparición entre 1973 y 2003 de una gran parte del bosque Malagasy del Sur, en Madagascar, como resultado del talado de árboles para usar la madera como combustible y las actividades agrícolas.
Pérdida de vegetación y crecimiento de las urbes
Así mismo, figura en el Atlas el borde norte de Ciudad del Cabo, donde, desde 1978, gran parte de la vegetación nativa de fynbos ha sido destruida para dar lugar a granjas y suburbios. Esta vegetación forma más del 80% de la variedad de plantas silvestres de la conocida región de flores del Cabo, un área con más de 6.000 especies de plantas que no existen en ningún otro lugar del mundo y que suponen un recurso económico para el turismo local.
Otros sucesos que atentan contra el medioambiente africano son la pérdida de árboles y arbustos en las faldas de la montaña de Jebel Marra, en el oeste de Sudán, como resultado del crecimiento de la población por el influjo de refugiados que huyen de la sequía y los conflictos en Darfur.
También queda recogida la enorme expansión en los últimos 50 años de Dakar, la capital de Senegal, que pasó de ser un pequeño centro urbano en el vértice de la Península de Cabo Verde a un área metropolitana con una población de 2,5 millones de habitantes.
África pierde dos veces más árboles que el resto del mundo
Entre los aspectos positivos, el Atlas destaca que, entre 1990 y 2004, muchos países africanos han logrado pequeñas pero prometedoras mejoras medioambientales, especialmente con respecto al agua y a los servicios sanitarios.
Aún así, la pérdida de bosques es una gran preocupación en 35 países y la degradación de la tierra es un problema capital en otros 32 países, ya que África está perdiendo más de cuatro millones de hectáreas de bosques cada año, el doble de la media en el resto del mundo.
El Atlas también muestra que la erosión y los daños por causas físicas y químicas han degradado alrededor del 65% de las tierras de labranza del continente. Más de 300 millones de personas se enfrentan ya a la escasez de agua y se anticipa que las áreas del África subsahariana que ya la sufren aumentarán en un tercio en 2050.
El cambio climático está comenzando a ser la causa de muchos de estos problemas, y probablemente intensificará las ya drásticas transformaciones que se están produciendo en todo el continente y aunque África produce sólo el 4% del total de las emisiones de dióxido de carbono, sus poblaciones sufrirán de manera desproporcionada las consecuencias del cambio climático global.


(Fuente www.adn.es)

Los tiburones en el Mediterráneo se extinguen


En los últimos 200 años la presencia de todas las especies se ha reducido en más de un 97% En el Mar Mediterráneo viven 47 especies de tiburones, de las cuales 20 se consideran depredadores dominantes


Un estudio científico presentado hoy en Roma advierte de que en los últimos 200 años la presencia de todas las especies de tiburones en el Mar Mediterráneo se ha reducido en más de un 97%.
El estudio, Declive de los tiburones en el Mar Mediterráneo, financiado en parte por el Programa Oceánico Lenfest, revela que varias especies de tiburones mediterráneos se encuentran en peligro de extinción, y que la situación empeorará "sobre todo si se mantienen los niveles actuales de presión pesquera".
El autor del estudio, el italiano Francesco Ferretti, investigador de la Universidad Dalhousie de Halifax (Canadá), alertó de como el declive de los tiburones "puede tener un impacto sobre el conjunto del ecosistema marino del Mediterráneo".
"La pérdida de depredadores dominantes como los tiburones en otros sectores del Atlántico ha provocado cambios en el ecosistema. Estos cambios son imprevisibles y aún no se comprenden adecuadamente, pero resulta lógico preocuparse seriamente sobre los posibles efectos de esta situación", añadió.
Los "policías" del mar
Durante la presentación del informe, Ferretti explicó que "los tiburones son como la Policía del mar, pues ejercen una función de control sobre las poblaciones de peces, tanto a nivel demográfico como geográfico".
Una de las causas de la rápida desaparición es que los tiburones son "especialmente vulnerables a una excesiva explotación pesquera y se recuperan lentamente de la disminución de su número, porque generalmente crecen muy despacio, maduran tardíamente y engendran pocas crías", añaden los expertos.
Asimismo, el estudio revela que la disminución del tamaño y del peso a lo largo del tiempo indica que cada vez se capturan más tiburones que no han llegado aún a la madurez.
En el Mar Mediterráneo viven 47 especies de tiburones, de las cuales 20 se consideran depredadores dominantes.
El estudio, que ha sido realizado a través de las estadísticas durante los últimos dos siglos de los registros pesqueros, de clubes náuticos, y de lonjas, se centra en cinco de las 20 especies de grandes tiburones depredadores del Mediterráneo (el martillo, azul, cailón/marrajo y el zorro), cuya población ha disminuido una media del 99%.
En aguas españolas, la presencia del pez zorro se ha reducido un 98% en los últimos 200 años; mientras que el tiburón azul, el cailón o el marrajo y el martillo han prácticamente desaparecido de las aguas del Mare Nostrum (con una disminución de 99,99%).

(Fuente www.adn.es)

miércoles, 11 de junio de 2008

Presentan en sociedad al roedor más grande de todos los tiempos


El familiar de los hámsters vivió hace cuatro millones de años y pesaba casi una tonelada

Vivió hace cuatro millones de años, pesaba casi una tonelada y sin embargo era familiar de los hámsters: se trata del Josephoartigasia monesi, el roedor más grande de todos los tiempos, cuyo cráneo fue presentado en Montevideo.
El Ministerio de Educación y Cultura uruguayo abrió hoy la exposición en la que por primera vez se muestra este cráneo fósil, cuya revelación hace unos meses por los científicos Andrés Rinderkneckt y Ernesto Blanco marcó un hito en la paleontología mundial.
A la presentación del cráneo del gigantesco roedor asistieron estos dos científicos uruguayos y numerosas personalidades de la ciencia de este país, entre ellas la ministra de Educación y Cultura, María Simón.
La ministra destacó la cuidada reconstrucción del roedor también presentada hoy y realizada a partir del fósil hallado, y que ofrece una idea muy precisa de este animal que habitó Sudamérica hace casi cuatro millones de años.
El fósil, de más de medio metro de longitud, perteneció a una especie emparentada con los actuales hámsters, y es el primer cráneo hallado de un animal del que se sabía que había existido, pero sobre el que no se habían encontrado restos completos.
El roedor prehistórico medía 2,5 metros de largo y su peso rondó entre la media tonelada y los 2.500 kilos, aunque este ejemplar estaría más cerca de la tonelada, según subrayaron los dos científicos.
Blanco y Rinderknecht fueron los autores de la investigación publicada en enero pasado en la revista especializada Proceedings of the Royal Society of London que sacó a la luz el descubrimiento.
El hallazgo del cráneo en sí, sin embargo, lo realizó el paleontólogo aficionado Sergio Viera hace dos décadas en un talud junto a la ribera del mar en las Barrancas de Kiyú, en el departamento uruguayo de San José.
Olvidado
El cráneo permaneció "archivado" en los anaqueles del Museo Nacional de Historia Natural y Antropología, hasta que estos jóvenes científicos comenzaron a estudiarlo en 2005 y se dieron cuenta después de la real importancia del hallazgo.
Su curioso nombre científico, Josephoartigasia monesi, hace honor al prócer de la patria uruguaya, José Artigas, y al paleontólogo nacional Álvaro Mones.
En la presentación del cráneo, el físico Ernesto Blanco citó a Confucio para señalar que "una buena imagen vale más que mil palabras" y, así, refutar un estudio reciente realizado por una científica canadiense en el que se afirmaba que el roedor gigante no pasaba de los 350 kilogramos.
Prejuicios
"Esta interpretación es incorrecta", dijo Blanco, quien advirtió sobre "los prejuicios" que se tienen aún en círculos científicos anglosajones y europeos por los resultados que ofrece la ciencia latinoamericana.
Blanco subrayó en este sentido que, al igual que en otros campos, la paleontología latinoamericana está "entre las primeras" del mundo.
Andrés Rinderknecht apoyó esta idea e hizo énfasis en lo "extraordinario" del material presentado hoy.
Rinderknecht explicó que es mucho aún lo que queda por hacer para conocer la vida que llevaban los "Josephoartigasia" en esta parte del mundo.
"Ahora estamos estudiando la fuerza de mordida de este herbívoro", explicó, muy importante para conocer no sólo los hábitos alimenticios del animal, sino también las zonas en las que pudieron existir colonias de estos roedores.
También, añadió, se harán exámenes del cráneo con tomografías, para determinar mejor su capacidad craneal y otros datos morfológicos.

martes, 10 de junio de 2008

El aumento del nivel del Pacífico podría tragarse el archipiélago de Kiribati


Muchas familias ya han visto sus casas sumergidas bajo el océano
Se han perdido cosechas y se ha tenido que desplazar a personas


SIDNEY.- El presidente de Kiribati, Anote Tong, ha pedido a la comunidad internacional que le ayude a reubicar a sus ciudadanos ante la amenaza de desaparición de esta nación del Pacífico Sur debido al aumento del nivel del mar.
Tong ha señalado que comunidades enteras ya han sido desplazadas y que muchas cosechas se han perdido por la subida del nivel del mar, causada por los efectos del cambio climático.
"Nueva Zelanda ha sido la única nación del mundo que ha respondido afirmativamente a nuestra petición", ha indicado el presidente, quien se encuentra de visita oficial en este país.
Además, reiteró la necesidad de reubicar a la población de Kiribati a medio plazo, ya que "muchas familias ya tienen sus casas sumergidas bajo el mar".
Tong ha pronosticado que, en el peor de los casos, Kiribati será engullido por el mar antes del final de este siglo y todos sus habitantes tendrán que desplazarse a otros países.
Explicó que en poco tiempo las islas que forman el archipiélago estarán sumergidas, y que ya no se tratará de una cuestión de crecimiento económico, sino de supervivencia humana.
El Gobierno de Nueva Zelanda firmó la pasada semana un acuerdo bilateral con el Ejecutivo de Kiribati por el que dobla sus ayudas en los próximos cinco años, con el fin de combatir los efectos del cambio climático.
Kiribati es un archipiélago de 33 atolones situado en el Pacífico Sur que cuenta con una población de más de 110.000 personas cuya principal actividad económica se concentra en el sector servicios y en la pesca.
(Fuente: www.elmundo.es)

lunes, 9 de junio de 2008

Los dinosaurios dejaron su huella en la Antártida hace 245 millones de años


Científicos estadounidenses hallan madrigueras fosilizadas pertenecientes al Triásico, cuando el continente estaba unido a lo que hoy es África y todavía no estaba helado
Un equipo de paleontólogos estadounidenses ha descubierto por primera vez en la Antártida madrigueras fosilizadas de tetrápodos, unos vertebrados terrestres con dos pares de extremidades. Los restos tienen una antigüedad de unos 245 millones de años y pertenecen al Triásico, un periodo en el que aparecieron los primeros dinosaurios.
Sin embargo, estos refugios hallados en el continente helado se adelantan por lo menos 15 millones de años a los fósiles de huesos de tetrápodos encontrados con anterioridad en una zona de la Antártida denominada Victoria Land, según ha explicado Christian Sidor.
Sidor, profesor de biología en la Universidad de Washington es el autor principal del artículo sobre el descubrimiento publicado en la edición de junio de la revista Journal of Vertebrate Paleontology, una investigación en la que también han participado científicos de las universidades de Vanderbilt y de Wisconsin-Milwaukee.
Cuando en la Antártida no había hielo
Las madrigueras datan de una época en la que en la Antártida no había hielo, aunque las temperaturas eran bajas, ya que las dos zonas en las que fueron encontradas, la formación Lashly en Allan Hills y el glaciar de Wahl, están en el Círculo Polar Antártico.
"Hemos comprobado que los tetrápodos escarbaban y construían madrigueras en la Antártida en el Triásico", ha afirmado Sidor, que también ha reconocido que "hay muchas buenas razones" para este comportamiento en unas latitudes tan elevadas, tales como "protegerse de los elementos".
La mayor de las madrigueras mide 35,5 centímetros de largo por 15 de ancho y 7,6 de profundidad y, aunque en ellas no había huesos, su tamaño hace pensar a los expertos que sus moradores eran pequeños reptiles semejantes a un lagarto llamado procolofonido o un lejano pariente mamífero conocido como thrinaxodon.
Territorio unido a África
Los fósiles, que fueron descubiertos en varias expediciones realizadas en 2003 y entre 2005 y 2006, se generaron cuando la fina arena procedente del desbordamiento de un río inundó las madrigueras y se secó en su interior, según la explicación de los científicos.
"Tenemos pruebas fehacientes de que estas madrigueras fueron hechas por animales terrestres y no por cangrejos de río", afirma en el estudio Sidor, al referirse a la presencia de marcas dejadas por los reptiles al escarbar.
Las madrigueras son casi idénticas a otras encontrados en el pasado en Sudáfrica, algunas con restos de huesos de tetrápodos, en una zona que se considerada el mayor depósito de fósiles del mundo y que en el Triásico estaba unida a la Antártida como parte del inmenso continente llamado Pangea.
La aparente escasez de fósiles que se han descubierto hasta el día de hoy en la Antártida se debe, según ha explicado Sidor, a la dificultad de encontrar ahora en medio del hielo las rocas que entonces estaban en la superficie

viernes, 6 de junio de 2008

WWF denuncia que los océanos son "vertederos de basura" muertos


Unos 200.000 kilómetros cuadrados de fondo marino están muertos, víctima de los vertidos, la sobrepesca, el calentamiento global y la falta de oxígeno


Aproximadamente 200.000 kilómetros cuadrados de fondo marino han quedado arrasados, casi cuatro veces más que hace trece años, según un informe presentado en Hamburgo por el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) con vistas al Día Mundial de los Océanos, el próximo domingo.
"Estamos utilizando los océanos como vertedero de basura y les estamos quitando el aire para respirar. Las principales amenazas para los mares son la sobrepesca, el cambio climático y la falta de oxígeno", señaló el autor del informe, Jochen Lamp.
El mar con la mayor superficie "muerta" es el Báltico, con un total de 42.000 kilómetros cuadrados, y de hasta 90.000 kilómetros en los peores momentos de crisis, pero también en el golfo de México, el Mar Negro y el Adriático hay grandes zonas de fondo marino asfixiado, fundamentalmente por los vertidos de pesticidas.
La asfixia llega a través de las aguas de los ríos, que transportan grandes cantidades de fósforo y nitratos hasta los océanos.
Estos fertilizantes impulsan al comienzo el crecimiento de la flora marina y de las algas, pero acaban provocando la extinción de los organismos y la falta de oxígeno. Los peces mueren o acaban desplazándose hacia otras regiones.
Mares "turbios"
"Antes el Mar Báltico era de aguas claras. Hoy está turbio y sobre-fertilizado, pese a todo intento por salvarlo. La limpieza de los mares debe por tanto convertirse en prioridad de todos los gobiernos ribereños", sostuvo Lamp, quien añadió que el Báltico contiene cuatro veces más fósforo y nitrógeno que hace cien años.
Las consecuencias de la asfixia de los mares es dramática no sólo desde el punto de vista ecológico, sino también económico, pues supone el fin de la pesca y por tanto del sustento de muchas personas, añade el WWF, que emplazó a la Unión Europea a suspender las subvenciones a la agricultura convencional para frenar la hiper-fertilización de los mares.

(Fuente www.adn.es)