martes, 18 de mayo de 2010

Hitler escapó a Argentina en 1945, según un libro


El periodista Abel Basti asegura que huyó desde Austria y España. La operación habría contado con la aprobación de Estados Unidos.



Tras huir entre las cenizas de un Berlín envuelto en llamas y antes de partir hacia la Patagonia argentina con Eva Braun, Adolf Hitler permaneció oculto en España varios días de 1945, asegura el periodista bonaerense Abel Basti en su libro 'El exilio de Hitler'.
La mayor revelación de este libro de reciente publicación en Argentina y que en junio saldrá a la venta en el mercado español, es un documento secreto alemán conseguido por el autor en su país y en el que el Führer aparece como uno de los pasajeros evacuados en un avión de Austria a Barcelona el 26 de abril de 1945.
Según la historia oficial, el líder del Tercer Reich renunció a escaparse de Berlín y el 30 de abril de 1945 se suicidó junto a su amante, Eva Braun, en el búnker construido bajo el edificio de la Cancillería, aunque sus cuerpos, incinerados, nunca fueron hallados.
Basti, que hace años intenta reconstruir el derrotero de los nazis en Argentina, considera esta versión una "farsa" que se "fabricó" para dar un salvoconducto a Hitler, quien era visto como una "pieza clave" en la lucha contra el comunismo en la posguerra.
"No tengo dudas de que cuando concluía la Segunda Guerra Mundial Hitler se escapó de Alemania bajo un escudo protector de sectores de poder anglo-norteamericanos, los mismos que lo habían financiado para que, de humilde pintor, llegara a ser canciller de Alemania", asegura el periodista. Incluso habla de la existencia de un supuesto pacto Washington-Berlín que contemplaba un plan de evacuación nazi para personas, tecnología, documentos y divisas.
Para Basti, el "gran secreto" de la huida de Hitler fue la llegada de uno de sus dobles al búnker, que "tuvo ribetes dignos de una película de Hollywood" y ocurrió "al atardecer del 22 de abril de 1945".
"Ese día el verdadero Hitler voló hacia el aeropuerto austríaco de Hörsching, cercano a la ciudad de Linz, con ocho personas, entre ellas Eva Braun", precisa, y subraya la coincidencia de esta versión con el testimonio de Heinrich Müller, jefe de la Gestapo, durante un interrogatorio de la CIA.
El periodista argentino sostiene que Hitler y su comitiva estuvieron cuatro días en Austria y se refiere a un hecho que considera una suerte de "pago por inmunidad": el abandono en Linz de un tren repleto de oro robado a Hungría por los nazis. "Más que una llamativa coincidencia, da la sensación de que se trató de una entrega pactada", subraya.
Al igual que Müller, que reveló a la CIA que el Führer se había escapado a España, Abel Basti sostiene que Hitler partió hacia Barcelona el 26 de abril.
Vuelo a Barcelona
En ese sentido, publica en su libro una comunicación oficial secreta según la cual Hitler encabeza la lista de pasajeros de un avión que viajó de Hörsching a Barcelona pilotado por Werner Baumbach, fallecido en Argentina en 1953.
"La presencia de Hitler en España me la confirmó un hoy anciano sacerdote jesuita, cuya familia era amiga del jefe nazi. Y también tengo testimonios que aluden a reuniones que mantenía con su séquito en una hostería llamada 'Las Quebrantas', en Cantabria", afirma.
El libro incluye además un documento de los servicios secretos británicos que revela que "un convoy de submarinos nazis partió días más tarde de España y, tras una escala técnica en las islas Canarias, continuó su periplo hacia el sur argentino", con la anuencia de Estados Unidos.
"En uno de esos submarinos viajaban Hitler y Eva Braun", enfatiza Basti, convencido de que la pareja desembarcó en la Patagonia entre julio y agosto de 1945, al amparo del presidente de facto Edelmiro Farrell y de Juan Domingo Perón, entonces su ministro de Guerra.
"El escape de Hitler fue exitoso. De esa manera se pudieron poner a resguardo de los comunistas el capital y los hombres. Después de ejecutada la fuga, y mientras se hacían todo tipo de conjeturas respecto a su suerte, el Führer ya podía dormir tranquilo en un alejado país suramericano llamado Argentina", concluye.



viernes, 14 de mayo de 2010

El calentamiento global acaba con los lagartos


¿Para qué sirven las lagartijas? Es algo que tendremos que empezar a preguntarnos, pues dentro de poco no las tendremos a mano. Como si fuera una señal de alarma de que algo no marcha bien en los ecosistemas, los científicos han descubierto que lagartos y lagartijas de todas las regiones del planeta están desapareciendo. Lo hacen incluso en zonas que no han sufrido alteraciones de ningún tipo y donde en teoría no tendría que haber motivos para que hubiera una desaparición tan drástica y rápida de esta fauna.


La revista 'Science' publica el resultado de una investigación llevada a cabo por 26 científicos de 12 países que han constatado la situación de emergencia que viven los reptiles. Puesto que no son capaces de regular por ellos mismos su temperatura corporal, como hacemos los mamíferos, dependen totalmente de la temperatura exterior para entrar en calor. De este modo, son extremadamente sensibles a las variaciones de teperatura. Y están notando ya los cambios que ha sufrido el clima del planeta.
"Muchas especies ya están al borde de la extinción. Sospechamos que muchos lagartos ya se han extinguido en los trópicos, pero ni siquiera sabemos cuántas especies han desaparecido ya", ha asegurado al servicio de noticias científicas SINC Barry Sinervo, autor principal del estudio, e investigador en la Universidad de California en Santa Cruz (EEUU) y del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS, en sus siglas en francés) de Francia.
Según Ignacio De la Riva, otro de los autores e investigador en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), "el estudio es un poco sombrío" porque para 2050 "no hay esperanza" para los lagartos. Los científicos pronostican que para 2050, el 6% de las especies de lagartos (y el 16% de las poblaciones) se habrá extinguido. Para 2080, "si no se revierte el calentamiento global", la tendencia no mejorará: el 20% de las especies (y el 30% de las poblaciones) se extinguirá.
Desapariciones en Europa
La investigación se ha presentado en rueda de prensa en Madrid por Barry Sinervo, Ignacio De la Riva y Jean Clobert, investigador del CNRS, en el marco del congreso Media For Science Forum organizado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT).
Los autores han explicado que todo partió de un estudio sobre una especie de lagartija de Europa, cuando se constató que ciertas poblaciones de lagartija de turbera ('Zootoca vivipara') de Francia se habían extinguido. Igualmente, miembros del equipo comprobaron la desaparición fulgurante de varias poblaciones de 48 especies de lagartijas mexicanas del género Sceloporus.
Estos hallazgos llevaron al grupo a desarrollar un modelo artificial de lagarto con microchips que medía la temperatura operativa en diferentes condiciones durante cuatro meses, tanto en localidades donde las poblaciones de estos reptiles habían sobrevivido como en aquellas donde habían desaparecido. Los resultados de la prueba fueron concluyentes: en los lugares donde se habían producido extinciones, los lagartos no habrían tenido tiempo de alimentarse ni de reproducirse adecuadamente, ya que las altas temperaturas les obligarían a permanecer la mayor parte del tiempo guarecidos en sus refugios.
Además, el estudio señala que algunas especies sí son capaces de adaptarse a los cambios de temperatura, pero lo que no pueden resistir es la presión que ejercen sobre ellas otros especies que huyen de sus zonas habituales. Enfrentadas a nuevos competidores, desaparecen.


viernes, 7 de mayo de 2010

Los humanos modernos comparten hasta un 4% de su ADN con los neandertales




El genoma del neandertal revela que la especie extinta se cruzó con el 'sapiens'. Los africanos subsaharianos son los únicos que no tienen su material genético. La diferencia entre ambas especies está únicamente en 83 genes





Un equipo internacional de científicos ha revelado que la especie humana extinta de origen europeo, los neandertales, y los 'Homo sapiens' modernos, de origen africano, tuvieron descendencia. El flujo genético entre ambas se extendió después, desde Oriente Medio, hacia el resto del planeta, a excepción de los africanos subsaharianos, los únicos que no tienen un pequeño porcentaje de ADN neandertal que tiene el resto de la Humanidad: entre un 1% y un 4%.
Esta es una de las conclusiones de la secuenciación de un 60% del genoma nuclear de los 'Homo neanderthalensis', cuyos últimos individuos desparecieron hace menos 28.000 años, posiblemente en el sur de la Península Ibérica, después de habitar en Eurasia durante cerca de 270.000 años.
La otra es que sólo hay 83 genes que nos diferencian de los desaparecidos, en los que estaría la clave del éxito evolutivo de nuestra especie.

Uno de los fósiles utilizados para extraer el ADN. SCIENCE
Hasta ahora no había pruebas concluyentes que indicaran que ambas especies habían tenido descendencia. En el ADN mitocondrial, que transmiten las mujeres, no había rastro de un posible cruce, pero había una teoría, defendida por algunos investigadores, que apostaba por esta posibilidad en Eurasia. Es la hipótesis de la multirregionalidad: en cada lugar, los humanos modernos habrían terminado absorbiendo genéticamente a otros humanos locales más primitivos.
La otra defendía que el 100% de los humanos actuales proceden de África y no hubo ningún tipo de flujo genético con otras especies de Homo que entonces habitaban la Tierra.
La secuenciación del genoma, un proyecto liderado por Svante Pääbo, del Instituto Max Planck de Alemania, ha sido posible gracias al hallazgo de secuencias genéticas en fósiles de neandertales de cuatro yacimientos europeos y viene a desmentir ambas posibilidades.
La fuente principal fue el situado en Vindija (Croacia), pero también ha sido fundamental la participación de los fósiles de la cueva El Sidrón, en Asturias.
Para poder comparar los datos dentro de un marco evolutivo, los investigadores utilizaron el genoma del chimpancé y el de cinco individuos actuales (un sudafricano de la étnica san, un yoruba africano, un chino, un francés y otro de Papúa-Nueva Guinea).
Fue así como se comprobó que todos los 'sapiens' modernos tienen entre un 1% y un 4% de material genético procedente de los neandertales, a excepción de los africanos. La explicación más lógica es que ambas especies se cruzaron y tuvieron descendencia cuando los 'sapiens' ya habían salido de África, hace unos 80.000 años, pero aún no se habían extendido por el resto del globo. De hecho, a Europa no llegaron hasta hace 40.000 años. Allí también estaban los neandertales, pero no hay constancia de que volvieran a cruzarse.
Los genes que nos distinguen
El estudio revela que de los 83 genes que nos diferencian, algunos son importantes porque sus mutaciones están relacionadas con el autismo, el síndrome de Down y la esquizofrenia; otros tienen que ver con cambios en la estructura ósea, sobre todo del cráneo, la clavícula y el tórax. Y hay muchos que no se sabe exactamente que proteína expresan, y por tanto cual es su función.
En el trabajo han participado tres científicos españoles que trabajan con los fósiles de El Sidrón: Carles Lalueza-Fox, experto en ADN antiguo del CSIC, el paleontólogo Antonio Rosas, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y el arqueólogo de la Universidad de Oviedo Marcos de la Rasilla, investigador principal de la cueva de El Sidrón. También figuran como autores Javier Fortea, anterior director del proyecto de El Sidrón, fallecido el año pasado, y Tomás Marqués Bonet, que trabaja en el Departamento de Genómica de la Universidad de Washington.




miércoles, 21 de abril de 2010

El documental más caro de la historia llega a España


'Océanos' es al documental lo que "Avatar" al cine de ficción: la producción más cara de la historia. Los franceses Jacques Perrin y Jacques Cluzaud firman esta superproducción, que ha costado más de 50 millones de euros y que se estrenará en España el próximo viernes 23 de abril.


Durante cuatro años, estos amantes del mar han recorrido los lugares más recónditos del planeta para sumergirse en sus océanos y retratar lo que allí ocurre con enorme detalle. Algunas de las situaciones que se muestran han sido grabadas ahora por primera vez ya que los submarinistas se han adentrado en zonas a las que hasta ahora no había llegado el hombre.
Asimismo, muchas de las criaturas que aparecen eran desconocidas: nada menos que 5.000 especies han sido descubiertas durante este periplo por el planeta. Y es que, como subrayan los creadores del filme, "la Historia de lo océanos apenas ha comenzado y queda mucho por descubrir".
Alta tecnología bajo el mar
Peleas entre animales, especies devorando a otras, mamíferos cuidando de sus crías, enormes herbívoros buscando comida en compañía de minúsculos peces, sorprendentes alianzas entre tiburones y otros habitantes del océano... A lo largo del filme, se suceden decenas de escenas en las que los animales parecen seguir un guión que no existe y en el que la cercanía de la cámara crea en el espectador la ilusión de que él también está bajo el mar.
Para lograrlo, la productora Galatée Films desarrolló prototipos de cámaras de alta definición y carcasas herméticas que han permitido captar con gran nitidez imágenes submarinas a pesar de las malas condiciones de iluminación. Por otro lado, la tecnología conocida como 'cabeza Téthys' hizo posible grabar en situaciones meteorólogicas muy adversas, como el fuerte temporal al que un barco se enfrenta en una de las escenas.
Miles de especies en peligro
La nueva cinta de los dos Jacques, que fueron nominados al Oscar al Mejor Documental en 2003 por 'Nómadas del viento', ha sido acogida con gran éxito en Francia. Durante su primer fin de semana en cartel, 660.000 espectadores acudieron al cine. También han visto ya el filme alrededor de 900.000 japoneses. Su gran afición al pescado ha puesto al borde de la extinción algunas especies marinas, como el atún rojo.
Con 'Océanos' pretenden llamar la atención sobre el riesgo que corren muchos animales y para ello se han recreado algunas escenas, como la caza de tiburones. Tras cortar sus preciadas aletas, los pescadores vuelven a arrojarlos al mar, donde mueren desangrados.
De seguir así, advierten los creadores del filme, en un futuro no muy lejano muchas especies sólo podrán ser contempladas en los acuarios y otras desaparecerán antes de que el hombre llegue a saber de su existencia.

martes, 26 de enero de 2010

El hombre podrá saber en diez años si está solo en el Universo




El presidente de la Real Sociedad de Astronomía de Reino Unido, Martin Rees, dijo que la tecnología ha avanzado tanto" que en los próximos diez años el hombre tendrá una idea más clara de si está solo o no en el Universo.


En declaraciones a la BBC, recogidas, Rees explicó igualmente que, por primera vez, el hombre podrá tener esperanzas realistas de detectar planetas algo más pequeños que la Tierra orbitando alrededor de otras estrellas. En este sentido, indicó que el desarrollo de los telescopios espaciales permite a los astrónomos encontrar y "afinar" su búsqueda hacia posible vida alienígena. "Seremos capaces de descubrir si esos planetas tienen continentes y océanos, y conocer qué tipo de atmósfera tienen", dijo el cosmólogo durante una conferencia sobre el descubrimiento de vida extraterrestre, celebrada en Londres. "A pesar de que llegar a conocer si hay vida en alguno de ellos será una apuesta arriesgada, ya es un progreso tremendo el ser capaces de conseguir imágenes de otros planetas como la Tierra", aseguró Rees.


En esta línea, destacó que si finalmente se encuentra vida fuera de la Tierra "se convertiría en uno de los grandes descubrimientos del siglo XXI" y agregó que los expertos llevan más de cincuenta años "rastreando el espacio" para encontrar vida inteligente más allá de las fronteras terrestres. "Sospecho que puede haber vida ahí fuera de maneras que ni siquiera podemos concebir. Y puede haber, desde luego, formas de inteligencia más allá de la capacidad humana", concluyó Rees.




jueves, 21 de enero de 2010

Las pirámides fueron obra de trabajadores libres, no de esclavos.


  • Fueron enterrados cerca de sus reyes, lo que demuestra su prestigio social. Los ganaderos del Delta enviaban abundante carne para alimentarlos.

Para la memoria colectiva, alimentada por la tradición judeocristiana y las películas de Hollywood, las pirámides fueron erigidas por esclavos famélicos encargados de arrastrar toneladas de piedra mientras eran maltratados por sus capataces. Unos pocos van más allá y las consideran una prueba de la presencia alienígena en el planeta Tierra.

Pues no: ni siervos ni extraterrestres. Los últimos hallazgos confirman que los 'peones' de los faraones era un ejército de trabajadores de la construcción, bien alimentado, organizado y completamente libre -como ya apuntaban algunas investigaciones de los años 90- que realizaba su trabajo de forma profesional.

Finalizada la excavación inicial del 5% del área donde se suponían enterrados los obreros, las autoridades egipcias han comunicado sus primeras conclusiones. Han sido halladas las tumbas de decenas de braceros que levantaron las dos pirámides más antiguas del Valle de Giza, Keops y Kefrén, al principio de la Cuarta Dinastía o, lo que es lo mismo, hace más de 4.500 años. Se trata de pozos que contienen docenas de esqueletos pertenecientes a los jornaleros, bien preservados gracias a la arena seca del desierto y enterrados junto a jarras de cerveza y pan para su otra vida.

El anuncio lo realizó el polémico ministro de Cultura egipcio, Farouk Hosni, y fue detallado por el jefe del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio, Zahi Hawass, un ambicioso 'Indiana Jones' nacionalista que suele publicitar sus descubrimientos para mayor gloria propia y de su país. "Estas tumbas fueron construidas al lado de la pirámide del rey, lo que indica que esta gente no era de ninguna manera esclava", explicó Hawass. "Si hubiesen sido esclavos, no se les habría permitido construir sus tumbas al lado de la de su rey", agregó.

El panteón más destacable de los hallados es una estructura rectangular con techo abovedado que contiene varios nichos. La bóveda confirmaría que la edificación data de principios de la Cuarta Dinastía. Otros dos panteones inferiores en tamaño, más al sur, provienen de la misma época. 44 cabezas de ganado al día

Amigos de Khufu

La situación de las tumbas, al sur de las tres pirámides y de la imponente Esfinge y a la entrada de una necrópolis, no es la única razón que lleva a los arqueólogos a replantearse el estrato social al que pertenecían los obreros. Los nichos albergaban trabajadores que levantaron las pirámides de Khufu y Khafre. Anteriormente, Hawass había anunciado el hallazgo de inscripciones en las paredes en las que los peones se calificaban de "amigos de Khufu", lo que vendría a demostrar el respeto que sentían hacia el faraón para el que edificaban.

¿Y el mito de la famélica legión? Hawass sostiene haber hallado pruebas de que los granjeros del Delta del Nilo enviaban cada día 21 búfalos y 23 ovejas a la explanada donde fueron levantadas las pirámides para alimentar a los obreros, que no se calculan en más de 10.000 pese a la estimación del historiador griego Herodoto, que hablaba de 100.000 'esclavos'. Los peones rotaban cada tres meses, podían ser atendidos in situ de las lesiones que les producía su labor y aquellos que fallecían durante el trabajo eran sepultados en el área. Los ganaderos egipcios que les enviaban los alimentos estaban exentos de pagar impuestos, lo cual es atribuido al hecho de que participaban en un proyecto nacional.

Según Hawass, el hallazgo de las tumbas de los constructores de las pirámides es uno de los descubrimientos más significativos de los siglos XX y XXI, y viene a confirmar las primeras investigaciones realizadas en los años 90, en las que los expertos ya cuestionaban el mito de los esclavos. En concreto, fue el egiptólogo Mark Lehner quien dio con las claves de quién había levantado las pirámides. Tras realizar un estudio geológico inaudito en el Valle de Giza, los estratos de las piedras y los fósiles hallados en las piezas que forman las tumbas faraónicas le permitieron hacer el camino inverso que hicieron las rocas, y de esa forma logró aproximarse al área donde tenían que haber residido los trabajadores. Su esfuerzo permitió el hallazgo de dos ciudades vecinas que albergaban a los peones de los faraones, las mismas que siguen siendo excavadas por las autoridades egipcias.

Panaderías, graneros

Para los antiguos egipcios, cuando el faraón moría se convertía en Osiris, rey de los muertos, mientras que su sucesor se transformaba en Horus, Rey de los Cielos y protector del Rey Sol. La creencia implicaba que parte del alma del rey fallecido, llamada Ka, permanecía en el cuerpo, lo cual obligaba a momificar el cadáver para evitar su descomposición, lo que sin duda dificultaría su labor como nuevo rey de los muertos. Algo semejante sólo podía traer desgracias al Antiguo Egipto. De ahí que la momificación y la edificación de la tumba donde el rey descansaría fueran extremadamente cuidadas.

Esas convicciones en una sociedad fuertemente jerarquizada y religiosa apoyan la idea de que trabajar en la construcción de las tumbas de los faraones fuera un trabajo anhelado, profesionalizado y en absoluto infravalorado. Desde que, hace 20 años, fuera hallado casualmente el muro exterior de lo que se supone que fue una de las ciudades de los constructores -para gran alegría de Lehner-, las excavaciones han hecho emerger la panadería más antigua de Egipto, que podía hornear miles de hogazas al día, así como casas, cementerios, graneros y carnicerías donde se han hallado miles de restos de ganado.

Según 'National Geographic', algunos de los obreros trabajaban de forma permanente para el faraón, mientras que otros eran reclutados en pueblos cercanos para faenar de forma temporal. Entre los restos de trabajadores exhumados se han hallado mujeres.

Fuente: www.elmundo.es

jueves, 14 de enero de 2010

Hallan un nuevo planeta extrasolar por casualidad



Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han descubierto el planeta extrasolar más joven localizado hasta ahora en torno a una estrella. El hallazgo, que se ha publicado en la revista 'Astronomy and Astrophysis', se produjo por casualidad, pero cubre un vacío científico en las edades estelares.


María Magdalena Hernán Obispo, que realiza su tesis sobre la actividad magnética de las estrellas jóvenes y ha dirigido este trabajo, se topó con el astro cuando analizaba la velocidad radial de la estrella BD+20 1790, en la constelación de Géminis, con los datos que había tomado en los observatorios de Calar Alto (Almería), el Telescopio Nazionale Galileo (La Palma) y el Liverpool Telescope.
Esta técnica, de análisis de la velocidad radial, es la que ha servido para descubrir el 90% de los más de 430 exoplanetas que se conocen. "En este caso, observé que esa velocidad no variaba en el periodo que correspondía a una estrella de este tipo, así que tenía que ser un planeta. No lo buscaba, pero lo encontré", reconoce la investigadora.
Con la colaboración de otros astrofísicos de la Complutense y otras instituciones, ha averiguado que el planeta, bautizado BD+20 1790 b, tiene únicamente 35 millones de años y se trata de un 'Júpiter caliente', es decir, un gigante gaseoso (con seis veces la masa de nuestro Júpiter) que está situado muy cerca de su estrella.
Hernán Obispo explica que su especial interés radica en que es un planeta muy joven, por lo que puede ayudar a entender cómo se produce su formación a partir de los discos de materia que rodean las estrellas y que se disipan a los 10 millones de años. El BD+20 1790 b, que aún está en su etapa infantil, será de gran utilidad para comprender mejor cómo, cuándo y dónde se forman estos astros.
De hecho, el anterior exoplaneta más joven, de la estrella HD70573, se estima que tiene 100 millones de años, tres veces más que el ahora localizado. "Podemos decir que se trata del 'eslabón perdido' entre una estrella en la que se están formando los planetas y un sistema como el Sol, con muchos miles de millones de años", añade la astrónoma.
Tras este gran hallazgo, Hernán Obispo, de 36 años, ya prepara otros dos artículos científicos sobre el mismo astro, en concreto sobre cómo la presencia del exoplaneta está ampliando la actividad magnética de la estrella a la que orbita.
En el trabajo que ahora ha presentado ha contado con la colaboración de los profesores de la Complutense Elisa de Castro y Manuel Cornide; de Guillem Anglada, del Carnegie Institution de Washington; de Maricruz Gálvez y John Barnes, de la Universidad de Hertfordshire; y de Stephen Kane, del Instituto de Exoplanetas de la NASA.