martes 17 de noviembre de 2009

Los glaciares peruanos serán pintados de blanco

La propuesta de Perú fue la ganadora en un concurso mundial, consiste en pintar 3000 km2 de los Andes para evitar que se derritan. Lo pintarán a mano con la ayuda de las comunidades campesinas




Los glaciares del Perú agonizan. En los últimos 30 años su superficie ha disminuido un 22%, una situación de extrema gravedad si tenemos en cuenta que un 77% de los glaciares tropicales del mundo están en Perú y que constituyen el 60% de las reservas de agua del país.
Según los expertos, en el año 2020 todos los glaciares que se encuentran por debajo de los 5500 metros de altitud habrán desaparecido. Frente a este acelerado e inexorable deshielo, a la pequeña ONG Glaciares del Perú se le ocurrió una idea loca con mucha lógica. Basándose en el principio físico de que el color blanco refleja el calor y no lo absorbe, proponen pintar las cimas de los Andes de blanco para mitigar los efectos del calentamiento global.
Con esta idea, el jueves Glaciares del Perú ganó entre 1755 propuestas el concurso “100 Ideas para Salvar el Planeta”, organizado por el Banco Mundial.
Propuesta:
“Lo que nosotros hacemos pintando de blanco las montañas es volver a la velocidad natural del deshielo”, explica a El Mundo Miguel Flores, director de esta ONG . “Fruto del deshielo producido por el calentamiento global, las rocas quedan desnudas y su color oscuro aumenta la temperatura de la montaña generando un círculo vicioso. La roca absorbe calor y el glaciar se derrite más rápido. Al poner una base blanca, la roca no absorbe calor y el hielo perdura”. Los pintarán las comunidades andinas
Serán pintados a mano y la fabricación de la pintura requiere de 5,000 dólares por hectárea
Los 200 mil dólares otorgados por el concurso servirán para convertir en blanca de nuevo la cima del monte Razuhuillca (5200 m.), situado en el departamento de Ayacucho.
“¿Cómo lo van a pintar? Lo haremos a mano con la ayuda las comunidades campesinas situadas al pie del nevado, que conocen el terreno y tienen las condiciones físicas necesarias”, responde Miguel Flores. “También con los jóvenes voluntarios de las universidades, previo examen médico, e incluso turistas porque esta iniciativa ya ha sido ofertada por agencias de viajes de turismo vivencial”.
La pintura que utilizarán está hecha en base a una “receta secreta”. Sólo contiene productos naturales, no daña el medio ambiente y tampoco contamina el agua del glaciar.
El objetivo es toda la cordillera
Perú es el tercer país más afectado por el cambio climático después de Bangladesh y Honduras. Esto a pesar de que sólo es culpable del 0,4% de emisiones de gases invernadero frente a grandes contaminadores como EE.UU.
Por ello,Glaciares del Perú tiene claro de que pintar el Razuhuillca es sólo un primer paso. Necesitan pintar de blanco 3000 kilómetros cuadrados de los Andes. “Si lo conseguimos, repararíamos el daño causado por los gases invernadero que emiten diariamente todos los autos de Estados Unidos”, asegura Flores. ´
Para fabricación de esta pintura mágica requieren de 5000 dólares por hectárea, por lo que piden la colaboración de asociaciones, empresas, artistas y de todo aquel que quiera participar en esta titánica aventura.



Fuente: www.elmundo.es

domingo 18 de octubre de 2009

La vertiginosa velocidad cerebral del lenguaje

Han pasado casi 150 años desde que el físico francés Pierre Paul Broca descubriese en 1865 el importante papel que desempeña en el habla una pequeña parte del cerebro llamada corteza frontal inferior izquierda (conocida hoy en día como área de Broca).

Desde entonces apenas ha habido avances científicos en la comprensión del mecanismo neuronal responsable de esta capacidad. Pero los expertos creían que este área sólo podía desempeñar la función de la expresión hablada.
Una investigación publicada hoy en la revista 'Science' ha revelado que esa zona cerebral es capaz de computar las tres tareas fundamentales relacionadas con el lenguaje: la identificación de la palabra, la elección de la forma gramatical correcta y la organización de los sonidos para expresarla. Además, los investigadores de la Universidad de California-San Diego (UCSD) y de la Universidad de Harvard han determinado que el cerebro humano apenas necesita 600 milisegundos -poco más de medio segundo- para realizar todas esas funciones.
Dentro de la neurociencia, el lenguaje está mucho menos estudiado que las sensaciones, la memoria o el control motor. Las causas son muy sencillas: no existen modelos animales para investigar la expresión hablada -el ser humano es el único animal con tal capacidad- y, además, los métodos apropiados para experimentar con humanos no son suficientemente precisos como para registrar las complejas actividades neuronales que acontecen bajo el cráneo.
El equipo científico dirigido por el profesor de Departamento de Radiología de la UCSD Eric Halgren tuvo la inusual ocasión de registrar la actividad neuronal de tres pacientes de epilepsia durante el proceso de preparación para la cirugía. Este procedimiento implica la colocación de electrodos dentro de diferentes zonas cerebrales, incluida el área de Broca.
Un curioso examen de lengua
Tras ello los investigadores pidieron a los pacientes que realizasen tareas como repetir palabras, cambiarlas de género y de número o conjugar tiempos verbales. Se trata de la primera vez que se usa esta técnica intracraneal para estudiar cómo el cerebro produce las palabras.
Los científicos identificaron patrones de actividad neuronal indicando procesos cerebrales léxicos, gramáticos y fonéticos alrededor de 200, 320 y 450 milisegundos respectivamente después de que se mostrase la palabra al paciente.
Según los autores, estos tiempos se registraron en todos los pacientes y permiten establecer el tiempo de comprensión, elección y vocalización en seis décimas de segundo. «Estos resultados sugieren que el área de Broca computa diferentes pasos con una coreografía perfectamente ajustada a un ritmo muy rápido, una danza que puede ser simplemente indetectable para los niveles de resolución de otros métodos usados con anterioridad», asegura Eric Halgren.

martes 4 de agosto de 2009

Bodas entre cadáveres, una oscura tradición que pervive en China


La detención de cuatro chinos en estado ebrio pillados "in fraganti" con el cadáver desenterrado de una joven en el maletero del auto en el que viajaban, arrojó luz recientemente sobre la dificultad para cumplir con la macabra tradición del "Minghun", las bodas entre cadáveres de solteros.


"Creo que la creencia más importante detrás de esta práctica es que todo el mundo debe casarse", señaló Yao Ping, antropóloga e historiadora, autora de libros sobre tradiciones y mujeres en la China imperial.
Sucedió en junio en el distrito de Hangshang, provincia de Shaanxi (centro), cuando, después de perder a su hijo en un accidente en agosto de 2008, el señor Lu se puso en contacto con un "casamentero", en este caso su vecino, para que buscara una muerta de edad similar fallecida por las mismas fechas.
En el distrito son frecuentes este tipo de bodas "póstumas", aseguraba el diario local, así que el vecino negoció con otra casamentera la compra del cadáver de una joven que se había suicidado en 2007 al suspender el examen de acceso a la universidad. El señor Lu y su hermano acudieron a Dawang, el pueblo de la suicida, para negociar con el tío de la muerta la "dote", y acordaron 38.000 yuanes (5.560 dólares, 3.860 euros).
Sin embargo, cuando ya estaban cavando en la tumba para recuperar el cadáver, los familiares rompieron el pacto, por lo que los Lu decidieron robar el cadáver el 3 de junio, cuando fueron interceptados por la policía.
Detrás de este ritual pervive la creencia china de que los solteros traen desgracias y hay que asegurarles una vida feliz en ultratumba, una tradición que parece ser habitual en provincias como Shaanxi (meseta del Loes), pero también en Fujian o Taiwán.
Yao, profesora de la Universidad de California Los Ángeles, explica que los primeros registros históricos de esta tradición se remontan por lo menos a la dinastía Zhou (1045-256 a.C.), cuando la costumbre se llamaba "jiashang" (casar a los jóvenes muertos) y era ampliamente practicada durante la dinastía Tang (618-907).
Aunque algunos antropólogos citan a familiares que aseguran que el espíritu manifiesta su deseo de contraer matrimonio, Yao opina que "son los padres quienes buscan" la boda a través de familiares y casamenteros.
La macabra costumbre se convirtió en delictiva cuando en los últimos dos años fueron detenidos individuos y bandas acusados de asesinar a prostitutas y retrasadas mentales que vendían como cadáveres "frescos" para los Minghun, por hasta 2.600 dólares cada uno, en una extraña mezcla de tradición y práctica capitalista.
"Creo que el capitalismo es la principal razón detrás de esos negocios. Nunca he encontrado casos similares de asesinato por un Minghun en otros periodos", señala la antropóloga Yao.
Sin embargo, "no hay una ley específica que prohíba el Minghun", añade Yao, quien asegura que en la antigüedad "raramente se hacía por cobrar la dote, al menos no en la China imperial".
El Minghun, en mandarín "destino" y "alma", varía tanto regionalmente como en cuanto a la capacidad adquisitiva de la familia, siendo las bodas más caras las practicadas con cadáveres, orquesta fúnebre y banquete, aunque es más usual un ritual con cenizas y, para quienes no se pueden permitir una pavesa "soltera", siempre queda el recurso a la novia de paja, el más barato.
Una de las primeras antropólogas en documentar el ritual, Emily Ahern, explica en "El culto a los muertos en un pueblo chino" (1973) cómo "los vivos estaban preocupados por aquellos entre los muertos cuyos sueños o vidas quedaron sesgados por la muerte", y recrea un proceso casi completo de Minghun.
Aunque Yao asegura que en la actualidad el Minghun no es tan frecuente, un periodista que viajó a Chenjiayuan (Shaanxi) a raíz de los asesinatos de 2006, descubrió que la costumbre se practicaba con bastante frecuencia en la zona, como la más alarmante muestra de respeto parental confucionista por los valores familiares.


Fuente: www.abc.es

lunes 27 de abril de 2009

Un asteroide no fue el causante de la desaparición de los dinosaurios


La hipótesis de que el impacto de un asteroide en la península mexicana de Yucatán fue el causante de la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años ha vuelto a ser puesta en entredicho en un nuevo estudio geológico.


De hecho, "ni una sola especie se extinguió como resultado del impacto de Chicxulub", afirma la paleontóloga Gerta Keller, de la universidad estadounidense de Princeton, autora principal del estudio publicado hoy en "The Journal of the Geological Society".
"El impacto de Chicxulub se produjo unos 300.000 años antes de la extinción en masa y por tanto no podría haberla causado", dijo Keller a Efe.
Varios científicos, entre ellos la propia Keller, habían puesto en duda anteriormente la teoría del impacto como causa de la extinción de los dinosaurios y del 65% de todas las especies en el límite entre los períodos Cretácico y Terciario.
Esa teoría se fraguó poco después del descubrimiento en 1978 en Chicxulub, en el norte de Yucatán, de un cráter de impacto de 180 kilómetros de diámetro en el que fueron halladas esférulas de vidrio en los sedimentos situados debajo del límite del Cretácico-Terciario (K/T en la jerga geológica) que se asocia con la extinción en masa.
La capa de esférulas marca el momento del impacto, explicó a Efe Keller.
Ahora, Keller y sus colegas han encontrado nuevas pruebas en México de que el impacto antecedió en 300.000 años el límite K/T y que no tuvo el efecto dramático que se pensaba sobre las especies.
En sus excavaciones en la localidad mexicana de El Peñón los paleontólogos hallaron los fósiles de las mismas 52 especies en los sedimentos situados por debajo y por encima de la capa de esférulas, según el estudio.
"Descubrimos que ni una sola especie se extinguió como resultado del impacto de Chicxulub", dijo Keller.
La científica explicó que en El Peñón las esférulas están incrustadas en sedimentos a más de entre 4 y 9 metros por debajo del límite K/T.
Estos sedimentos fueron depositados a razón de entre dos y tres centímetros cada mil años después del impacto.
Keller también rechaza las alegaciones de los defensores de la teoría del impacto según los cuales ambos eventos están separados en el registro de los sedimentos debido a un movimiento sísmico o tsunami como resultado del choque del asteroide.
El estudio halló que los sedimentos que separan ambos sucesos tienen características naturales, con los típicos huecos formados por las criaturas que colonizaban el fondo del océano, sin rastro de una alteración estructural.
En opinión de Keller, la desaparición de los dinosaurios pudo deberse a "una combinación de factores, pero el impacto de Chicxulub no sería uno de ellos".
Este antecede a la extinción en masa y no provocó la desaparición de ninguna especie de foraminíferos planctónicos, los organismos unicelulares más pequeños y más sensibles de los océanos, que son utilizados para reconstruir los cambios climáticos a través de la historia, explicó.
Uno de los factores pudieron ser las erupciones de Deccan, cuya fase principal coincidió con la extinción en masa y que produjeron ríos de lava que componen hasta el 80% de las montañas volcánicas de 3.500 metros de altitud en la India, señaló Keller.
"La idea más plausible es que los gases de dióxido de azufre fueran mortales a la hora de causar un enfriamiento global, mientras que la lluvia ácida destruyó las plantas y la acidificación de los océanos acabó con los organismos que segregan carbonatos", dijo.


Fuente: www.adn.es

Los secretos genéticos de la vaca, al descubierto


Un equipo internacional de científicos secuencia el genoma bovino
El hallazgo puede servir para mejorar la producción de carne y leche



Los secretos genéticos de la vaca se han puesto al descubierto, y con ellos no sólo se comprenderá mejor la evolución de los mamíferos, sino que se prevé que puedan lograrse rápidas mejoras en la calidad de la leche o su carne, además de facilitar la comprensión de algunas enfermedades humanas.
El genoma de un Bos taurus doméstico, descifrado en un 91%, revela que comparte el 80% de sus 22.000 genes con el ser humano y que la organización de los cromosomas de nuestra especie es mucho más parecida a la de un bovino que a la de una rata o un ratón, un hallazgo que puede tener importantes implicaciones en la investigación médica donde, tradicionalmente, se utilizan roedores.
El trabajo, publicado en la revista Science esta semana, ha sido realizado, en los seis últimos años, por un consorcio internacional de 300 científicos de 25 países, entre ellos algunos de la Universidad Pompeu Fabra de Cataluña y también de la compañía norteamericana Monsanto, especializada en transgénicos.
Los resultados demuestran que, a lo largo de la domesticación del ganado, desde el Neolítico, se ha ido alterando la organización del genoma del ganado, transformando en gran medida su reproducción, su sistema inmunológico, su producción de leche y su digestión.
Diversidad robusta
Los autores estudiaron más 37.470 diferencias en el ADN de 497 ejemplares distintos, procedentes de 19 áreas geográficas y de razas entremezcladas. Este análisis les sirvió para comprobar que la evolución de este animal fue llamativamente distinta a la de los seres humanos: una población primitiva muy grande sufrió un cuello de botella genético que produjo una disminución de su diversidad, fruto de la domesticación, la especialización agrícola y la formación de las razas. No obstante, ahora esa diversidad parece ser muy robusta, con unas 800 razas distintas.
El mapa genético incluye comparaciones con los genomas humano, del perro, de la rata, del ratón o del ornitorrinco y proporciona datos básicos sobre la estructura genética de esta especie que, según los investigadores, ayudarán a desarrollar estrategias de tratamiento y prevención de enfermedades como la de las vacas locas y permitirá mejorar la productividad de un animal del que se alimenta casi toda la Humanidad.
«Si podemos comprender la relación entre los genes y el producto final, podremos usar esa información para mejorarlo. Este mapa genético de la diversidad entre razas nos explica la historia científica de cómo la domesticación de las vacas y otros rumiantes divergió de un ancestro común», señala Jerry Taylor, uno de los participantes en el Consorcio, de la Universidad de Missouri.



jueves 16 de abril de 2009

La endogamia acabó con los Austrias


Los matrimonios emparentados durante generaciones provocaron alteraciones genéticas. Carlos II sufrió esa situación en forma de diversas enfermedades como la hidropesía


Carlos II, el Hechizado, fue el último rey de la dinastía de los Habsburgo que gobernó en España y su muerte en 1700 dejó paso a los Borbones. Se dice de él que era impotente (murió sin descendencia tras dos matrimonios), eyaculador precoz, de constitución débil y corta estatura; padecía diarreas y vómitos frecuentes y tenía aspecto de anciano cuando murió con sólo 39 años. Investigadores gallegos acaban de demostrar que las relaciones de consanguinidad pudieron ser la causa de la extinción de la casa de Austria y de los males del monarca.
La dinastía de los Habsburgo gobernó en nuestro país entre 1516 y 1700. Precisamente su empeño en esos dos siglos por mantener el poder en el seno de la familia a base de matrimonios entre parientes directos pudo ser la causa de su desaparición; según explican en la revista 'PLoS ONE' investigadores de la Universidad de Santiago de Compostela y la Fundación Pública Gallega de Medicina Genómica.
Para su estudio, los genetistas Gonzalo Álvarez y Francisco Ceballos y la doctora Celsa Quinteiro han repasado el árbol genealógico de más de 3.000 individuos a lo largo de 16 generaciones; incluido el propio Carlos II, descendiente de tres generaciones de abuelos con siete matrimonios consanguíneos (la mayoría entre tíos y sobrinos o primos carnales). Su propio padre, Felipe IV, se casó con su sobrina carnal Mariana; hija del matrimonio compuesto por Fernando III y su prima María Ana.
Para cada individuo, los investigadores calcularon un coeficiente de endogamia; un valor matemático que indica la probabilidad de que dos genes sean idénticos por descendencia. Es decir, si una persona hereda una copia de cada gen de su padre y otra de su madre; en los hijos de parientes cercanos existe la probabilidad de que ambas copias heredadas sean iguales.
Similar a un incesto
En el árbol genealógico de los Austrias, Carlos II (seguido de cerca por su abuelo paterno, Felipe III) fue el sujeto con un peor coeficiente de endogamia. "El rey tenía un coeficiente del 25%, que equivale al que tendría un individuo fruto de un incesto entre hermanos o entre padres e hijos", explica Gonzalo Álvarez, que tuvo la idea de indagar en esta cuestión mientras preparaba una clase de genética evolutiva para sus alumnos de Santiago.
Ese 25% significa que una cuarta parte de su genoma era homocigoto; es decir, "que las secuencias en un cromosoma [el heredado del padre] y el otro [por vía materna] eran idénticos". Esta circunstancia ya se había relacionado hasta ahora con la susceptibilidad de un individuo a padecer diversas enfermedades; "pero nunca había visto ningún caso con un índice tan elevado", explica el investigador, que insiste en que su trabajo sólo confirma desde el punto de vista genético lo que los historiadores ya decían desde hace tiempo.
De hecho, Álvarez explica que aunque la endogamia es frecuente entre tribus actuales de África y Asia, como lo fue también entre los egipcios y otras realezas europeas (como los Borbones), es difícil que alcanzase un índice de consanguinidad tan elevado como Carlos II. "Porque la suya es una situación heredada tras los matrimonios familiares que se sucedieron durante generaciones y generaciones. Es lo que se llama una consanguinidad remota".
Sabiendo que esa homocigosis le hacía muy susceptible a ciertas enfermedades hereditarias, la doctora Quinteiro repasó todas las manifestaciones clínicas del débil monarca (muchos de ellos a través de los retratos que los mejores artistas de la época dejaron de él) para tratar de dar con las patologías que podrían estar detrás de sus padecimientos. "La deficiencia de hormonas pituitarias y la acidosis tubular renal, dos enfermedades causadas por genes recesivos, nos permiten explicar más del 90% de los síntomas que padecía Carlos II", explica Álvarez, "pero no deja de ser algo especulativo. Una hipótesis".
El arte, aliado de la genética en este caso, ha retratado a varios de los infantes de los Austrias (que sufrían una mortalidad infantil mayor que la media de su época) cubiertos de amuletos y símbolos de buena suerte para protegerles de los malos espíritus. "Ellos eran conscientes de que pasaba algo y por eso trataban de protegerles desde niños", concluye el profesor.


Un mundo de hembras sin sexo en la Amazonía


Descubren que una especie de hormiga no necesita machos para procrear. Las hembras se reproducen mediante un proceso natural de clonación
Se alimentan cultivando hongos que también son asexuales



No todas las hembras necesitan machos. Al menos así ocurre con unas hormigas amazónicas, las 'Mycocepurus smithii', que son capaces de reproducirse por clonación. La especie, según ha descubierto recientemente un equipo de investigadores de varios países, es un extraño caso de organismo multicelular cuyas hembras no precisan del sexo para tener crías.
Para realizar este trabajo, los biólogos recogieron las hormigas entre 2001 y 2003 en 270 nidos, en diferentes países entre México y Argentina. Casi la mitad procedían de Brasil, de la región amazónica.
Tras realizar diferentes pruebas, los científicos comprobaron que las hormigas reinas son las únicas que se reproducen y que las obreras son todas estériles, según publican en la revista científica 'Proceedings of Royal Society B'.
Curiosamente, estas colonias de clones dependen para su alimentación de un hongo que también es asexual, que está en el origen del interés en el estudio de estas peculiares hormigas.
Entre las pruebas que realizaron, la líder de equipo, Anna G. Himler, de la Universidad de Texas (EE.UU.), destaca los tests de ADN que, a modo de 'huellas dactilares', hicieron de 12 colonias diferentes de 'M. smithii'. El resultado fue idéntico: todas las hormigas de una misma colonia eran idénticas genéticamente a su reina.
También disecaron algunos de los insectos, lo que les sirvió para comprobar que los órganos sexuales necesarios para el acomplamiento en las hormigas los tenían totalmente atrofiados.
Los investigadores incluso probaron si el suministro de antibióticos cambiaba en algo la falta de machos, como ocurre en algunos artrópodos asexuales. Pero no fue así y las reinas estudiadas en este experimento tuvieron 7.488 hermanas reinas, pero ningún macho durante 16 meses de tratamiento intensivo.
María Dolores Martínez, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid y experta en estos insectos, reconoce que esta especie es "una singularidad" en la naturaleza. "Hay otras especies en las que se da la partenogénesis, pero siempre hay machos. En este caso, es muy curioso que estas hormigas hayan optado por este sistema, aunque, por otra parte, de este modo evitan los conflictos que tienen las obreras frente a las reinas por el sistema de reproducción habitual".
"Continuamente hablamos de la importancia de la reproducción sexual aunque el sexo conlleve unos costes importantes, ya que después de llegar a adulto e intentar reproducirse, solo se pasan la mitad de nuestros genes, pero la posibilidad de recombinación a nivel genético nos hace más adaptables a ambientes impredecibles frente a la reproducción asexual, en la que tiene el inconveniente de que pueden aflorar genes deletéreos", afirma la investigadora española.
Es por ello que casi todos los seres vivos han optado por una reproducción sexual que permite esa recombinación genética, tan útil para la adaptación de la especie frente a parásitos y enfermedades, algo imposible cuando sólo se tienen clones.
En este caso, algunos expertos apuntan que quizás las 'M. smithii' han logrado estar bien adaptadas, como demuestra su amplia dispersión geográfica, porque es la reina quien controla la casta de toda la colonia.
Cultivadoras de éxito
En un principio, lo que llamó la atención a Himler fue la capacidad de ‘cultivar’ cosechas de hongos de esta especie de hormiga. De hecho, asegura que esta especie lleva trabajando en auténticos jardines de hongos desde hace unos 80 millones de años. "Recogen el material vegetal, sus heces e incluso insectos muertos del bosque y lo echan sobre su terreno para abonar sus cosechas", asegura la bióloga norteamericana.
No son las únicas hormigas capaces de esta proeza agrícola, pero Himler si comprobó que su eficacia como 'agricultoras' era mucho mayor que en otras parientes porque ellas obtenían más cosechas.
Dado que su recolección es también de hongos también asexuales, los biólogos han planteado la hipótesis de que el hecho de ser sólo hembras les da la ventaja de no estar sometidas a los apremios del sexo, es decir, que pierden menos tiempo en su labor recolectora.
Un auténtico trabajo de hormiguitas...